viernes, 29 de julio de 2011

Yo...



Yo...


Yo no pretendía buscarte
pero el momento puso en mis manos
un teclado y un cable
para que en ese justo instante
supiera cómo encontrarte.

Dar contigo para confirmar
que nos separan seis husos horarios,
seis mil quinientos dieciocho kilómetros
además de un ancho mar.

A esto hay que sumarle sesenta metros,
siempre que hayamos pensado
que yo esté en Sol, en el kilómetro cero,
y tú en Victoria Square sentado.

Hay otro factor que se interpone
que no es ni distancia, ni demora.
Es un ligero detalle
que no creo que importe a nadie,
y es que no nos conocemos
salvo en cada uno de nuestros versos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario