martes, 31 de mayo de 2011

Nos vamos a publicidad


A mí no me hicieron
para vivir en directo.
No sé improvisar
ni ser graciosa
ni decir “te quiero”.

No soporto la cuenta atrás
ni perder un micro en el último momento
ni que una desconocida me retoque el maquillaje
cuando yo tengo manos para hacerlo.

No sé reaccionar
si un espontáneo
me interrumpe en medio de esa frase
que tantas veces he practicado
para confesarte toda la verdad.

Y quedarme entonces
con la valentía en los labios,
con mi oportunidad perdida,
sin saber cual es mi cámara
o siquiera si el programa sigue en marcha.

Por eso,
como no soporto el directo,
adoro la pausa publicitaria
para mirarte a los ojos
y, antes de caerme al suelo
por el temblor que me causas,
huir al vestuario.

Pensar,
recordar mis frases,
recomponer el personaje
y enfrentarte hasta el próximo intermedio.
Sabiendo que tu sonrisa no es para mi
sino para las miles de chicas al otro lado.
Temiendo que algún día descubras
que estoy actuando
y que, en verdad,
no soy distinta de todas ellas.

domingo, 29 de mayo de 2011

FERIA DEL LIBRO 2011- qué me ha parecido


Aprovechando el domingo por la mañana, me he acercado hoy al Retiro a hacer una mezcla entre pasear y mirar libros.
Este año tenía intención de comprar dos libros: cualquiera de los dos últimos títulos de Albert Espinosa y otro al azar de poesía española moderna. Pero mi mayor objetivo era darme un buen paseo y observar, huyendo de las casetas de las distintas grandes cadenas de libros y centrándome en casetas de editoriales o pequeñas librerías.

Me ha sorprendido, para bien, ver que este año uno no se encontraba los mismos cuatro libros repetidos una y otra vez en cada una de las casetas. No sé si es que no hay ningún título que destaque dentro del mundo del Marketing o es que se ha cambiado la estrategia.

Esto me ha despistado hasta el punto de no poder comprar el único libro concreto que buscaba. Cierto es que fui esperando encontrarme la cubierta de bruces y ni apunté los títulos, ni el nombre del autor, ni tuve ganas de ir preguntando caseta por caseta por un libro recién salido a la venta.

Otra cosa que me ha sorprendido ha sido comprobar que no se haya aprovechado el tirón de que esta Feria esté dedicada a la literatura alemana. En ningún stand he visto un apartado de “Autores alemanes” o libros sobre Alemania.
Sí, a mi de entrada no se me ocurría ningún autor alemán… hasta que pensé un poco: Günter Grass, Michael Ende, los Hermanos Grimm, Thomas Mann y supongo que un largo etcétera.
El contraste es notable si lo comparamos con la edición del año pasado, dedicada a la literatura nórdica. En casi cada caseta se podían ver ejemplares de libros de los nuevos autores de aquellas tierras.


Una cosa que me ha desilusionado de esta Feria ha sido, de nuevo, el sector de la poesía. Se dice, se cuenta, se rumorea, que hay una nueva generación poética. Este género está tan alejado del mundo de la publicidad y los betsellers, que saber qué libro comprarse y quien lo ha escrito es prácticamente imposible.
Una, que es una soñadora, se acerca al Retiro, y más concretamente a los puestos de editoriales poéticas o de librerías especializadas, con la esperanza de encontrar a simple vista un libro con un nombre que reconozca como un autor contemporáneo. Nada, misión imposible, incluso sabiendo quien edita a quien.
Entonces, cambio el objetivo y busco entre todos los libros uno que destaque, que tenga un galardón estampado en su portada o un lugar destacado en el expositor. Imposible. Y,  hay que tener en cuenta que un libro de poesía vale unos 12 euros y dura menos de dos horas de lectura. Comprar a ciegas no es una opción.
Una pena. Si el género es desconocido, fomentémoslo.

De todos modos, no todo es negativo y he de reconocer que me ha gustado acercarme hoy al Retiro y que no descarto volverlo a hacer en esta edición:
-         Me ha gustado que ayer estuviera Punset y que la gente lo venere, lo adore y esté dispuesta a gastarse 20€ en un libro denso, complicado, de lectura lenta y sobre todo, que hace pensar. Lo que Punset está haciendo por el pensamiento científico nunca podremos agradecérselo lo suficiente.
-         Me ha gustado ver colas enormes para que firmasen autores que no me sonaban de nada.
-         Y ver como la gente esperaba desde una hora antes para que Ibañez les firmase los cómics (y seguro que algún TBO) con los que tantos hemos crecido.
-         Me ha gustado que hayan caído dos chaparrones, que los árboles del parque nos hayan cobijado y que en vez de amedrentar a la gente y hacerla volver corriendo a casa, la haya hecho quedarse.
-         Me ha gustado que estemos en crisis pero la gente compre libros, más de uno y más de dos.
-         Me ha encantado ver a familias con nietos y abuelos pactando antes de entrar: “nos llevamos un libro cada uno, elegid con cuidado”.
-         Me ha sorprendido que haya cada vez más puestos con venta de libros en inglés tanto para jóvenes como para adultos.
-         Me ha gustado ver que en Madrid la gente lee.
-         Me ha encantado comprobar que, efectivamente, el sector de la literatura Infantil y Juvenil esta en auge. ¡Es tan bueno que los niños lean!
-         Y, esto no es nuevo, me ha gustado ver el Retiro en domingo, con niños en bicicletas, padres enseñando a patinar, puestecillos de teatro ambulante, gente haciendo deporte… ver otro Madrid, el Madrid de los domingos.




jueves, 19 de mayo de 2011

En este momento

La sensación de estar viviendo
un momento relevante
gesde hace tiempo pedido;
un paso cambiante.

Algo histórico,
pero no historia de princesas
de cuentos y reyes
de dioses y guerras.

Si no historia de los pueblos,
de los seres humanos,
de las personas,
de los cambios.

Notar que te molesta la indiferencia,
la falta de empatía
hacia los que se quejan,
hacia los que reivindican

Quizás yo no pueda
o no esté dispuesta
a paralizar mi vida
y unirme a la revuelta.

Pero al menos puedo
confiar en ellos,
entender lo que piden
y mandarles fuerza.

miércoles, 18 de mayo de 2011

De cómo la desmotivación movió el mundo

No teníamos nada en común
ni tú, ni yo, ni ellos.

Las revoluciones no se hicieron para nosotros.
Yo prefería los paseos,
tú huir en bicicleta.
¿Ellos? Ni tú ni yo lo sabemos.

Pero ese día
yo salí a la calle,
y tú también.
Con motivos diferentes
pero parecidos.

Yo no tenía nada que perder
probablemente nada que ganar
pero estaba cansada
de quejarme
de no hacer nada
de ver el tiempo pasar.

Tú saliste
con el maletín
con el traje
con los rastros de gomina
con el cansancio del trabajo.

Tenías hijos
querías nietos
vivías casi con los puesto
estabas al borde del desempleo
tenías miedo.

¿Ellos?
Exigen cambios
en este mayo
que ni de París
ni del 68
está tan lejano.


La gente sale
pide 
sueña
sueños imposibles
y recuerda
que toda revolución
empieza por una queja.

domingo, 8 de mayo de 2011

Soneto: Hay

Hay caminos que se hicieron
para no ser recorridos.
Momentos que pasaron
y no serán revividos.

Amores surgidos
para ser desperdiciados.
Personas encontradas
para ser luego perdidas.

Esperanzas anheladas
en situaciones imaginadas
en sueños simulados.

Destinos que no lo fueron,
caminos que se separan;
ilusiones malgastadas.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Amor de noche


Podríamos prometernos amor eterno
y que me regalaras una pulsera de pedida
con derecho a barra libre.

Podríamos sellar nuestro pacto
con el sello del puerta
cuando salgamos a fumar los dos.

Firmaríamos el registro del enlace
con un lápiz de ojos
de los supuestamente resistentes.

Los testigos de nuestro enlace
en la noche de nuestro amor
serían las camareras de la barra.
El taxi sería nuestro carruaje encantado.

Brindaríamos en vaso de tubo
lleno de ron-cola o de gin y sprite.
El vals nupcial sería
una canción de King África.

La suite nupcial estaría
en algún lugar a decidir
entre tu casa o la mía
o un hotel a medio camino.

A la mañana siguiente
no esperaría encontrarte allí
y con desmaquillante
borraría el acuerdo en forma de sello,
los rastros del lápiz con el que firmamos
y los restos de ti en mi cara.

Tiraría nuestros recuerdos:
la pulsera,
el recibo del taxi
y tu número de teléfono.