jueves, 30 de junio de 2011

Vuelta II


Tu vuelta repentina
no tiene por qué ser mala
ni ser decisiva.

Tu vuelta anunciada
es la oportunidad
de retomar esta historia
sin finalizar.

Tu vuelta próxima
también puede  significar
que continue mi vida
y renuncie a ti una vez más.

Tu vuelta...
cuando vuelvas
ya se verá.

domingo, 26 de junio de 2011

Todas las cartas de amor son ridículas, Pessoa

Pessoa, un autor que he descubierto gracias al cine (Todas las canciones hablan de mí) y cuyo poema Todas las cartas de amor son ridículas no hace más que hacerse presente estos días.
Aquí os lo dejo, tanto en poema como en una de las múltiples versiones cantadas:


Todas las cartas de amor son 
ridículas. 
No serían cartas de amor si no fuesen 
ridículas. 

También escribí en mi tiempo cartas de amor, 
como las demás, 
ridículas. 

Las cartas de amor, si hay amor, 
tienen que ser 
ridículas. 

Pero, al fin y al cabo, 
sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor 
sí que son 
ridículas. 

Quién me diera en el tiempo en que escribía 
sin darme cuenta 
cartas de amor 
ridículas. 

La verdad es que hoy mis recuerdos 
de esas cartas de amor 
sí que son 
ridículos. 

(Todas las palabras esdrújulas, 
como los sentimientos esdrújulos, 
son naturalmente 
ridículas).

lunes, 20 de junio de 2011

Volver allí

Es una prueba de fuego
volver a ese lugar sin ti;
recordar, sin poderlo evitar,
cada segundo,
cada lágrima,
el muro que traspasamos.

Fue un cambio definitivo
que hicimos lado a lado,
aunque separados,
yo queriendo abrazarte,
tú con miedo a herirme.

Será una superación
sonreír,
no beber de más,
dejarse llevar
pero sin sufrir.

Será difícil,
lo sé,
pero aún así
tenemos que seguir.

viernes, 17 de junio de 2011

lunes, 13 de junio de 2011

Locura en verso

Me he enamorado de un poeta,
de sus versos,
de su humor,
de su juego.

Me ha gustado su foto
(a él no lo recuerdo
pero había mar al fondo):
despeinado,
relajado,
travieso.

O las traviesas
eras las líneas
graciosas,cantarinas;
auténticas verdades
camufladas en sinsentidos.

Palabras irreverentes
que, riendo,
decían tanto
(y hablaban de la tele
y de los mercados):
aunque suene a broma
estoy cansado.

Me he enamorado de un poeta,
de un nombre,
de un extraño,
de unos versos.

miércoles, 8 de junio de 2011

No me gusta echar de menos
aquello que nunca tuve
y que siempre supe
que jamás iba a ser mío.

domingo, 5 de junio de 2011

Nocturnal Western



El sonido de un paso
arrastra
otro paso
y otra vez
solo arrastra un pie.
Me llega desde el otro extremo
de este túnel
casi eterno
de estación.

Él lee
un libro
ligero, liviano,
extraño.
Es de color verde
como las batas de hospital
o los chándal de los ochenta
o el caribe y su mar.

Al otro lado
un señor anciano
con boina y bastón
(espalda recta
y jersey de pico)
mira el reloj
y se impacienta.

Mientras en la otra punta
del mismo andén
se escapa música
(ligera, festiva,
alegra, sureña)
de los auriculares
de una pareja.

Suena un trueno lejano,
una caballería,
un estruendo
y la estación
que estaba cómo de novena
se torna ensordecedora.

Él irrumpe
completo, repleto
de gente que vuelve a casa
desde el trabajo,
desde sus clases,
hacia sus cenas.
Son las diez y media.

Rompe el silencio
y la estación,
que antes evocaba un duelo
de los de a las doce
en la plaza
tutelado por el Sheriff,
ahora se queda
como un auténtico Western:
desierta.