Lo malo de los personajes inventados de los cuentos
es que cuando se hacen reales, de carne y hueso,
se transforman en algo parecido a lo que era tu sueño.
Solo parecido.
Puede no gustarte.
Y será demasiado tarde.
sábado, 30 de julio de 2011
viernes, 29 de julio de 2011
Yo...
Yo...
Yo no pretendía buscarte
pero el momento puso en mis manos
un teclado y un cable
para que en ese justo instante
supiera cómo encontrarte.
Dar contigo para confirmar
que nos separan seis husos horarios,
seis mil quinientos dieciocho kilómetros
además de un ancho mar.
A esto hay que sumarle sesenta metros,
siempre que hayamos pensado
que yo esté en Sol, en el kilómetro cero,
y tú en Victoria Square sentado.
Hay otro factor que se interpone
que no es ni distancia, ni demora.
Es un ligero detalle
que no creo que importe a nadie,
y es que no nos conocemos
salvo en cada uno de nuestros versos.
jueves, 28 de julio de 2011
martes, 26 de julio de 2011
La nada
1. La nada es ese espacio
entre mi brazo y tu brazo
sentados juntos en el sofá.
La nada es el instante
entre un beso y el otro
cuando nos despedimos al marchar.
El sueño es el momento
en el que pides el taxi
y miras hacia atrás.
El tiempo que pasa
nos da estos momentos
que dejamos malgastar.
lunes, 18 de julio de 2011
Diferencias
Para su separación
alegaron diferencias artísticas:
ella escuchaba radiolé
y él radio3.
Desde luego, sí que eran diferencias irreconciliables.
alegaron diferencias artísticas:
ella escuchaba radiolé
y él radio3.
Desde luego, sí que eran diferencias irreconciliables.
lunes, 11 de julio de 2011
Tanto tirar, tanto
Tanto tirar, tanto
yo para un lado, tú para el otro.
Tanto aflojar, tanto,
un desmentido, un era broma.
Tanto jugar, y del tal modo,
que nos quedamos sin turno,
con las cartas repartidas
y con cara de bobos.
miércoles, 6 de julio de 2011
Perdona...
- Perdona...¿vas con prisa?
- No, ¿por?
Porque ahora mismo, te cogería de la mano y echaría a correr, tirando de ti, huyendo.
El sol de la calle no nos quemaría y correría una leve brisa, no estos cuarenta grados de Madrid en julio.
Correríamos y correríamos y sin cansarnos llegaríamos la sierra, donde encontraríamos una pradera verde, con flores, con un riachuelo bordeado de amapolas y girasoles.
El aire sería fresco, alegre. Veríamos pasar un cervatillo y en tu mano aparecería una cesta y en el suelo un mantel de cuadros rojos.
Por ello, de la nada improvisaríamos un picnic, y yo podría comer queso y batidos. Tú podrías tomar tarta de nueces. Habría Quiche de espinacas y tarta de chocolate.
Nos reiríamos, rodaríamos por la hierba... nos besaríamos. Volaríamos una cometa, seguiríamos corriendo, corriendo... jugando al escondite entre los claroscuros de un bosque de robles. Cansados, meteríamos nuestro pies en un regato y jugaríamos a salpicarnos.
Por ello, de la nada improvisaríamos un picnic, y yo podría comer queso y batidos. Tú podrías tomar tarta de nueces. Habría Quiche de espinacas y tarta de chocolate.
Nos reiríamos, rodaríamos por la hierba... nos besaríamos. Volaríamos una cometa, seguiríamos corriendo, corriendo... jugando al escondite entre los claroscuros de un bosque de robles. Cansados, meteríamos nuestro pies en un regato y jugaríamos a salpicarnos.
Finalmente, cogeríamos un tren de vuelta y apareceríamos cansados y sonrientes, cada uno en nuestra cama.
- Perdona... ¿me dejas pasar?
- Sí, sí. Lo siento.
domingo, 3 de julio de 2011
Hay otras formas de poesía
"Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
donde se creó la primera luz
junto a la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.
Viento que a su murmullo parece hablar
mueve el mundo con gracia, la ves bailar
y con él, el escenario de mi hogar.
Mar, bandeja de plata, mar infernales su temperamento natural,
poco o nada cuesta ser uno más.
De sol, espiga y deseo...
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura,
hay nieve, hay fuego, hay deseo,
ahí donde me recreo."
sábado, 2 de julio de 2011
Reflejo
Se miró al espejo.
Sonrío.
Se giró:
le gustó lo que veía
Los adioses son tristes,
las venganzas, frías,
pero creía haber cumplido su objetivo
mediante ese collar
para que él enredase sus dedos.
ese peinado
con fácil acceso a su cuello.
aquel vestido
que por siempre le recordaría
a lo que estaba renunciando,
aquello que por siempre echaría de menos.
Sonrío.
Se giró:
le gustó lo que veía
Los adioses son tristes,
las venganzas, frías,
pero creía haber cumplido su objetivo
mediante ese collar
para que él enredase sus dedos.
ese peinado
con fácil acceso a su cuello.
aquel vestido
que por siempre le recordaría
a lo que estaba renunciando,
aquello que por siempre echaría de menos.
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