En este mundo de ruidos, yo me quedo con los silencios.
Silencios escondidos, hasta en el metro.
Gente caminado, multitud callada
meditando sobre el día que justo arranca.
Mirada perdida, pies que arrastran,
cafeína que no llega.
Aún con calma.
Otro silencio que me estremece
solamente ocurre cuando llueve.
Gotas suaves caen sobre pinos
que filtran el agua sobre los niños
que buscan, con rumbo, entre sus juegos
cositas naranjas sin ningún miedo.
Y en medio del campo me paro y pienso
que estoy viviendo un gran momento.
Silencio amortiguado, casi acolchado.
Sin preocupación, ruido blanco.
© All Rights Reserved
No hay comentarios:
Publicar un comentario