Hay
cosas que no se dicen a plena luz del día, bajo un sol delator;
cosas
que con un café no salen y que niños jugando en plazas no deberían
oír.
Frases
que no aceptan la vía telemática, ni siquiera la videoconferencia.
Conversaciones
que esperarán un mes, tres meses, una promesa, un momento... y que
nunca llegan.
Y
cuando la promesa no se cumple,
y
cuando la vida irrumpe,
entonces
las frases no se pronuncian
y
lo momentos nunca llegan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario