domingo, 5 de agosto de 2012
Tiempo y nada
Maravillosa es la capacidad del tiempo
para pasar y convertirse en nada:
en una hoja,
en una raya,
en un tic sin tac;
en nada.
Y el tiempo se nos va
y a la vez se nos viene encima
en una dualidad
de magnitudes inventadas.
Porque, ¿qué es un segundo?
No es nada.
Pero marca, de un modo inexorable,
los momentos de una vida,
cada herida del alma.
Y pasa, el tiempo pasa.
Y siento ganas de llorar
porque, en el fondo, no pasa nada.
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