Eran tan monos que se imaginaban paseando de la mano mientras compartían un sorbete de melón.
Eran tan cursis que se veían cocinando con soja y con tofu recetas sin nata ni arroz.
Eran tan idiotas que se leían el uno al otro pero en la vida real no se conocían.
Eran tan absurdos que se habían inventado su historia... y hasta se la creían.
Bravo.
ResponderEliminarMuy bueno, te añado una linea mas si se me permite...
Eran tan ilusos que se atrevían a soñar con que sucediera.
Me gusta: te la robo para el archivo del blog
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