La carta traía buenas nuevas; la felicitaba, la decía que era única, especial... pero había algo que no cuadraba.
Decidió dejar de lado la euforia y dedicar unos instantes a buscar en Google.
Google no mintió y ella aprendió de una vez la lección:
Nunca hay que fiarse de algo que pretenda ser serio y esté escrito en Comic Sans.
Muy bueno! =)
ResponderEliminarMe gusta mucho tu blog! ^^
Un besito!
http://www.sicatorcevidasondosgatos.blogspot.com/